Abriendo las ponencias del evento Transforming Lighting 6, el Profesor Titular de La Universidad de Castilla-La Mancha, Fernando Rincón Calle, presentó un caso de éxito sobre iluminación de seguridad, desarrollado en las instalaciones de la misma facultad mencionada. En concreto, expuso el proyecto de iluminación dinámica e inteligente de emergencia, implementado en la Escuela Superior de Informática de Ciudad Real, un edificio emblemático que, además de ser el fundacional de la universidad, presenta retos arquitectónicos derivados de su evolución y ampliación.
Con su transformación a lo largo del tiempo, la estructura original de los años 60 se ha expandido con tres módulos adicionales, lo que ha generado dificultades en términos de seguridad, especialmente en la evacuación ante emergencias. Esta problemática es común en edificios antiguos, donde los sistemas suelen ser cerrados, no tienen capacidad de comunicarse entre sí y suelen tener soluciones estáticas ante incidentes.
Los retos de la evacuación convencional
Los sistemas tradicionales de evacuación dependen de alarmas visuales y sonoras y señalizaciones fijas que los usuarios interpretan en base al contexto. Sin embargo, este enfoque puede resultar peligroso en incendios, donde la ruta indicada podría conducir directamente al foco del problema. Además, las evacuaciones platean decisiones difíciles, como distinguir entre evacuar el edificio o refugiarse en su interior, según el tipo de emergencia.
Un sistema de guiado inteligente
Con el objetivo de abordar estos desafíos, la Universidad de Castilla-La Mancha, en colaboración con el proyecto Alioth, ha desarrollado una solución basada en la integración de diversas fuentes de datos para optimizar la evacuación.
Este sistema innovador, utiliza una red de sensores que están monitorizando en tiempo real variables clave como temperatura, calidad del aire y detección de presencia. Esta información se centraliza en un Gateway de Internet de las Cosas (IoT), lo que permite la interconexión de sistemas heterogéneos y una respuesta coordinada ante emergencias.
La propuesta más innovadora del proyecto es la adaptabilidad de la iluminación de emergencia. Las luminarias inteligentes modifican los iconos y mensajes en función de las necesidades del momento, generando rutas de evacuación que eviten zonas de riesgo o activando una opción manual en caso necesario.
Hacia un modelo de Escuela Inteligente
Este proyecto supone un gran avance en seguridad y sienta las bases de la Escuela Inteligente, donde la tecnología responde a emergencias y se integra en la gestión diaria de los edificios educativos.
Uno de los principios clave, según destacó Rincón Calle, es su capacidad para operar a nivel local sin depender de conexión a Internet. Esto garantiza una mayor resiliencia y una respuesta efectiva incluso en escenarios críticos.
El caso de éxito de la Universidad de Castilla-La Mancha, marca un hito en la integración de tecnologías inteligentes en la gestión de emergencias. Más que un proyecto técnico, es un compromiso con la seguridad y la innovación en los espacios educativos. Este enfoque no solo responde a los desafíos del presente, sino que establece un modelo para el futuro de las instituciones educativas.
Además de lo expuesto, ¿qué posibilidades crees que puede ofrecer la iluminación inteligente en el futuro?
